domingo 18 de julio de 2010
El crepúsculo languidece
como los sueños primeros,
la noche le fue cercando
hasta hacerle prisionero.
El crepúsculo languidece
como los sueños primeros,
la noche le fue cercando
hasta hacerle prisionero.
Publicado por Salvochea en 19:15 5 comentarios
Va inclinándose el fulgor
crepuscular sobre las olas,
cual esplendente tornasol
entre púrpura y amapola.
Languidece el atardecer
con la noche bienvenida,
parpadean las candilejas
iluminando las avenidas.
Postrer ocaso que inicia
su nocherniego desvarío
en la gélida madrugada,
antes que el trasnochador,
bohemio, reflejo de Luna
se entregue a la alborada.
Tiempo para los efímeros
gozos, placeres ardientes,
cuando se detiene el reloj
en sus cuerpos candentes.
Mientras en el cielo brillan
los astros como diamantes,
con el fulgor fosforescente
de los ojos de una amante,
Cuando se despierta el alba
hallas tu cama compartida,
sobre tu cara aún radiante
reluce, una sonrisa de vida.
Publicado por Salvochea en 14:42 9 comentarios
Barquito de velas albas
a navegar de barlovento
ahora que viene del Sur,
yo manejando la caña,
con el aparejo henchido
a favor del viento tu.
Surcando veloz las aguas
color lapislázuli,
dejando tras de la popa
una estela de espuma
y yo orgulloso de tí.
Publicado por Salvochea en 19:28 4 comentarios
Pisando la nieve alba
oyendo cercano el silbo
del frío viento aullador,
vagando en la soledad
del bosque estremecedor,
abrumado por el efecto
del silencio acogedor.
Silencio que te produce
una sensación de calma,
algo nuevo, desconocido,
puro gozo para el alma.
Publicado por Salvochea en 00:56 7 comentarios
Vete,
cálido viento del alba,
márcha,
que mi niña aún duerme
desnuda sobre su cama,
y no quiero que la veas
al entrar por la ventana.
Aléjate, sátiro verde,
que rondándola no te vea,
que ya te ví de madrugada
levantando su vestido,
volteando sus enaguas,
tendidos en la azotea.
Publicado por Salvochea en 17:07 6 comentarios
Del corazón de los mares
van surgiendo melodiosas,
susurrantes armonías,
cual murmullos orquestales
de sus oleajes torrenciales.
Cadencia, ritmo, compás,
que va asentando las notas
que van dictando furiosas
las aguas de la mar bravía.
Torrente que va muriendo
en valerosa avanzadilla,
presagio de tempestades,
divino redoble que muere
melodioso sobre la orilla.
Publicado por Salvochea en 19:58 4 comentarios
Allí estaba, niño, extasiado
oteando el verdeazul oleaje,
su quimera en el horizonte
y sus zapatos mojados.
Para él los mares eran:
borrascosas singladuras,
desmesuradas aventuras,
eran turbulentos presagios
historias de naufragios.
Para él los mares eran:
ver como alejaba el viento
aquellos barcos negreros,
en noches de Luna plena
siguiendo la fina estela,
los desdibujados senderos,
aquel bamboleo marinero
de los viejos balleneros.
Para él los mares eran :
relatos, batallas, venturas,
de traficantes de esclavos,
de intrépidos capitanes
y de piratas truhanes.
Ecos de asaltos osados
de los terribles corsarios,
de arrojados grumetes,
de filibusteros temerarios,
Para él los mares eran :
leyendas de buenos y malos,
de garfios y patas de palo,
tuertos bellacos con loros,
de feroces escaramuzas
por la hermosa prisionera
y de fastuosos tesoros.
Soñaba el mar... muy grande
infinito, fascinante, ahora
timonel a tí te requiero,
sigue, la estela de aquel velero
que soy, capitán de bucaneros
y seré yo quien aquí mande.
Y allí estaba Yo...crecido
con mis once primaveras,
declamándole al mar
los sueños que ayer tuviera,
con mi disfraz de pirata
y mi espada de madera.
Susurrando con voz queda...
“Con diez cañones por banda
viento en popa a toda vela...”
Publicado por Salvochea en 17:38 4 comentarios