Ocaso del crepúsculo

domingo 18 de julio de 2010


El crepúsculo languidece

como los sueños primeros,

la noche le fue cercando

hasta hacerle prisionero.





Una sonrisa...

sábado 20 de febrero de 2010

Va inclinándose el fulgor

crepuscular sobre las olas,

cual esplendente tornasol

entre púrpura y amapola.


Languidece el atardecer

con la noche bienvenida,

parpadean las candilejas

iluminando las avenidas.


Postrer ocaso que inicia

su nocherniego desvarío

en la gélida madrugada,


antes que el trasnochador,

bohemio, reflejo de Luna

se entregue a la alborada.


Tiempo para los efímeros

gozos, placeres ardientes,

cuando se detiene el reloj

en sus cuerpos candentes.


Mientras en el cielo brillan

los astros como diamantes,

con el fulgor fosforescente

de los ojos de una amante,


Cuando se despierta el alba

hallas tu cama compartida,

sobre tu cara aún radiante

reluce, una sonrisa de vida.






A navegar

martes 9 de febrero de 2010

Barquito de velas albas

a navegar de barlovento

ahora que viene del Sur,

yo manejando la caña,

con el aparejo henchido

a favor del viento tu.


Surcando veloz las aguas

color lapislázuli,

dejando tras de la popa

una estela de espuma

y yo orgulloso de tí.




Paseo invernal

jueves 14 de enero de 2010


Pisando la nieve alba

oyendo cercano el silbo

del frío viento aullador,

vagando en la soledad

del bosque estremecedor,

abrumado por el efecto

del silencio acogedor.


Silencio que te produce

una sensación de calma,

algo nuevo, desconocido,

puro gozo para el alma.





Vete...

jueves 31 de diciembre de 2009

Vete,

cálido viento del alba,

márcha,

que mi niña aún duerme

desnuda sobre su cama,

y no quiero que la veas

al entrar por la ventana.


Aléjate, sátiro verde,

que rondándola no te vea,

que ya te ví de madrugada

levantando su vestido,

volteando sus enaguas,

tendidos en la azotea.




Olas

lunes 21 de diciembre de 2009

Del corazón de los mares

van surgiendo melodiosas,

susurrantes armonías,

cual murmullos orquestales

de sus oleajes torrenciales.

Cadencia, ritmo, compás,

que va asentando las notas

que van dictando furiosas

las aguas de la mar bravía.

Torrente que va muriendo

en valerosa avanzadilla,

presagio de tempestades,

divino redoble que muere

melodioso sobre la orilla.





sueños infantiles

viernes 27 de noviembre de 2009

Allí estaba, niño, extasiado

oteando el verdeazul oleaje,

su quimera en el horizonte

y sus zapatos mojados.

Para él los mares eran:


borrascosas singladuras,

desmesuradas aventuras,

eran turbulentos presagios

historias de naufragios.

Para él los mares eran:


ver como alejaba el viento

aquellos barcos negreros,

en noches de Luna plena

siguiendo la fina estela,

los desdibujados senderos,

aquel bamboleo marinero

de los viejos balleneros.



Para él los mares eran :


relatos, batallas, venturas,

de traficantes de esclavos,

de intrépidos capitanes

y de piratas truhanes.

Ecos de asaltos osados

de los terribles corsarios,

de arrojados grumetes,

de filibusteros temerarios,

Para él los mares eran :


leyendas de buenos y malos,

de garfios y patas de palo,

tuertos bellacos con loros,

de feroces escaramuzas

por la hermosa prisionera

y de fastuosos tesoros.


Soñaba el mar... muy grande

infinito, fascinante, ahora

timonel a tí te requiero,

sigue, la estela de aquel velero

que soy, capitán de bucaneros

y seré yo quien aquí mande.


Y allí estaba Yo...crecido

con mis once primaveras,

declamándole al mar

los sueños que ayer tuviera,

con mi disfraz de pirata

y mi espada de madera.


Susurrando con voz queda...


“Con diez cañones por banda

viento en popa a toda vela...”




 
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