domingo, 27 de septiembre de 2009
Los horas se van escapando
de esta vida sin remisión,
que aún viviendo con ilusión
su tiempo van descontando.
Sabido es que la vida es breve
y hay que vivirla gozando,
no os quedeis esperando
que tiempo que pasa no vuelve:
Así, disponte para sufrir o gozar
del placer de una alborarada,
una tempestad, una pleamar,
una bajamar en La Caleta,

un paseo en la madrugada.
de una nacarada ola,
de los pétalos de una rosa,
la copla que lleva al viento,
unos quejíos flamencos,
el sonido de una caracola.
Unos besos de sus labios,
un amor, una despedida,
dormir abrazado a un talle,
vivir una encendida pasión,
el verde del umbrío valle.
Una esperanza, una quimera,

el dolor de una expiación,
el rugir de una marejada,
la sinfonía de un riachuelo,
la explosión de la primavera.
La tersura de una piel tibia,
una marea encalmada,
una resaca mañanera,
una bajada a los infiernos,
el goce con que Eros te alivia.
La fragancia del azahar,
una verdad, un reproche,
el frío de un gélido invierno,
oler la fragante dama de noche.

Seguir el rastro de un perfume,
el taconeo de unos pasos,
un amor que queda en nada,
un vivir lento, calmado,
unos versos bien rimados,
el sinvivir de un fracaso,
el púrpura de un bello ocaso.
Son el anverso y el reverso
de un tiempo que va y viene,
Un tiempo que no se detiene
el espacio en naces y mueres
mientras que se pone el Sol.